Por: Carlos Ibarra (*)
Industriales procedentes de Italia discutieron con sus homólogos venezolanos sobre las prácticas exitosas empresariales en las regiones italianas de Lombardía, Emilia-Romagna, Piemonte, Veneto y La Toscana, con la finalidad de que puedan ser implementadas en los distritos productivos socialistas del país.
Al respecto, Luigi Macotta, embajador de Italia ante la República Bolivariana de Venezuela, expresó su satisfacción “de llevar a cabo una cooperación intergubernamental para la creación de un modelo de desarrollo que tenga como ejemplo la experiencia italiana y que sea capaz de responder a las necesidades de crecimiento de la pequeña y mediana industria en los diversos sectores prioritarios”.
“No es fácil dar una definición de distrito industrial, ya que es un fenómeno de carácter dinámico. Sin embargo, se puede afirmar que es un conglomerado de pequeñas y medianas empresas ubicadas en un ámbito territorial -circunscrito e históricamente determinado-, especializado en una o varias partes productivas integradas entre ellas mediante una red de relaciones económicas y sociales. Estas se oponen al modelo clásico de las grandes empresas, razón por la cual los distritos han logrado en los últimos decenios las condiciones ideales para su afirmación”, afirmó el embajador italiano.
Para Macotta no fue casualidad que en el último encuentro entre el Presidente de la Cámara de Diputados de Italia, Fausto Bertinotti y el Primer Mandatario venezolano, Hugo Chávez, se haya tomado en cuenta la experiencia de los distritos industriales y la posibilidad de implementar un modelo dirigido a favorecer el desarrollo económico y social de Venezuela.
Aprovechando las capacidades y potencialidades endógenas
Antonio Morillo, director del despacho para Europa del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores, explicó que “en Venezuela tenemos los distritos productivos socialistas cuyo fundamento es el aprovechamiento de las capacidades y potencialidades endógenas de las comunidades. En tal sentido, los distritos industriales italianos tienen más o menos el mismo funcionamiento, cuya vasta experiencia les ha permitido conjugar el desarrollo de la organización de las comunidades con su encadenamiento con las pequeñas y mediana industria”.
Por su parte, Rafael Lacava, Embajador de la República Bolivariana de Venezuela en Italia, consideró que este intercambio de experiencias “puede ser la puerta de entrada a un modelo fantástico de producción endógena que hizo de Italia el séptimo país más industrializado del planeta a partir de los años 60; porque se trata de un trabajo de complementación y de una sinergia interesante para que las iniciativas entre las relaciones bilaterales entre nuestros dos países sean exitosas”.
Basado en la experiencia italiana, Lacava considera increíble pensar cómo pequeñas y medianas empresas -siendo competidores del mismo ramo- pudieron crear un sistema de complementariedad para sumar esfuerzos en áreas como la investigación tecnológica y el mercadeo para negociar de manera unida con economías de gran escala, reduciendo las debilidades frente a grandes transnacionales.
Distritos industriales: una ruta a seguir
Para Miguel Torres, gerente general del Fondo de Crédito Industrial (FONCREI), los distritos industriales no son un modelo sino una ruta, debido a que constituyen la respuesta para mejorar no sólo los aspectos productivos, sino para generar un nivel de conciencia que permita preservar la vida, enfrentando la lógica del capitalismo que está destrozando al mundo.
“Ya no es una cuestión de índole filosófica. Ante este panorama surgen posturas como los distritos industriales italianos o los distritos socialistas productivos venezolanos. Porque nadie pone en duda la capacidad de producción del sistema capitalista, el problema es que está sustentado en valores y principios que están destruyendo la raza humana de manera paulatina”, agregó.
Para el representante de FONCREI es necesario generar un espacio de conciencia y de organización social que permita sustentar las bases de un crecimiento industrial fundamentado en valores éticos y morales que permita impulsar el desarrollo; “porque tal como lo ha dicho el Presidente Chávez la expresión de lo político y de lo social debe estar siempre por encima de cualquier otro orden, dentro del proceso revolucionario. Por ello, es fundamental desarrollar un componente educativo y cultural que impulse prácticas socialistas en el seno de los distritos productivos”, dijo.
En esta dirección, Torres destacó la creación en los últimos 9 años de espacios importantes como las misiones sociales, a fin de brindar soluciones oportunas y efectivas a problemáticas de diversa índole. Por este motivo, el Gobierno Nacional ha venido financiando 15 mil cooperativas a sectores históricamente excluidos, a través de la Misión Che Guevara (antiguamente Misión Vuelvan Caras).
Finalmente, el Gerente General del Fondo de Crédito Industrial expresó la importancia de los consejos comunales y de los bancos comunales como parte inherente del desarrollo de los distritos productivos socialistas. “Lo cual impone una realidad diferente relacionada con la idiosincrasia de las personas de la zona. Los distritos deben responder a las necesidades de la gente en la localidad”, subrayó.
Las prácticas exitosas empresariales de Italia fueron expuestas en el seminario “La experiencia de los distritos industriales italianos y su aplicabilidad a la realidad venezolana”, organizado recientemente por los ministerios del poder popular para las Relaciones Exteriores, para la Economía Comunal y para la Planificación y el Desarrollo.
(*) cibarra@minci.gob.ve