7 de agosto de 2008
Su clave es la constancia
La primera meta: estar en la final olímpica
Ricardo Monasterio es uno de los nadadores más experimentados con que cuenta la representación criolla para honrar y defender con pundonor los colores patrios en la magna cita del deporte universal
Por: Carlos Ibarra (*)
Hablar con un atleta de tantos logros como Ricardo Monasterio siempre constituye un momento de inmensa emoción, especialmente por la cercanía de los Juegos Olímpicos, en los cuales este destacado deportista tendrá la oportunidad de representar a Venezuela.
Este joven caraqueño nacido hace 29 años, el 22 de octubre de 1978 exactamente, cuenta con una extraordinaria trayectoria deportiva que, entre otras cosas, incluye cuatro medallas panamericanas: en los 1500 metros libres, ganó oro en Santo Domingo 2003, plata en Río 2007 y bronce en Winnipeg 1999, además, de sumar una presea dorada en los 400 metros libres de las piscinas dominicanas en 2003.
Desde el estado de Florida, Estados Unidos, donde se encuentra residenciado desde hace más de diez años, tuvimos la oportunidad de sostener una amena e interesante conversación vía telefónica, en la cual Ricardo nos relató parte de su vida deportiva, sus aspiraciones, sus sueños y nos manifestó las posibilidades que tenemos de incrementar el medallero olímpico venezolano en Beijing 2008.
Comencé a nadar por problemas de salud
¿Desde qué edad comenzaste nadar?
- Comencé en este deporte desde los 7 años, como parte de un plan vacacional, con la finalidad de aprender a nadar. Sobre todo, por problemas de salud porque padecía de asma, razón por la cual me recomendaron que practicara esta disciplina, para solucionar dicho problema. A partir de ese momento le fui tomando el gusto a la natación y a practicarla de manera competitiva.
¿Cómo fueron tus comienzos?
- Me inicié en la casa del señor Alfonso Victoria, cuyo hijo, Tomás Victoria, fue una de las personas que me enseñó a nadar y quien, más tarde, se convertiría en mi entrenador. Tomás fue entrenador de Nelson Mora, quien fuera campeón panamericano y de Daniel Anaya, quien llegó a tener el record nacional en los 800 mts. libres.
¿Quién fue tu inspiración para iniciarte en este deporte?
-Mi principal inspiración fue mi hermana Marisol, cuatro años mayor que yo, quien comenzó a nadar de manera competitiva; prácticamente nos iniciamos al mismo tiempo. Yo seguí sus pasos y a partir de allí me fui adentrando en esta disciplina, que tanto llegó a gustarme.
No tenía idea de que algún día llegaría a representar a Venezuela
¿Qué es para ti la natación?
-Es algo en lo cual hay que poner mucho esfuerzo y que causa mucha satisfacción. Es apasionante cuando uno ve los frutos del esfuerzo, y asombra lo que uno puede conseguir. Es algo de lo cual se aprende disciplina, requisito indispensable para alcanzar los objetivos que se desean en la vida.
¿Pensaste que llegarías lejos en este deporte?
-En principio no tenía una idea clara de que algún día llegaría a representar los colores de Venezuela a nivel internacional. En la medida que fui alcanzado nuevas metas me iba motivando a proponerme otras: desde conseguir estar en la cima a nivel suramericano, pasando por los panamericanos, hasta llegar a los Juegos Olímpicos.
¿Qué otros deportes te llaman la atención?
-Me he dedicado casi de manera exclusiva a la natación. Sin embargo, desde hace dos años he incursionado en las aguas abiertas, llegando a participar en un par de campeonatos mundiales, disciplina que me llamó la atención porque es distinto a nadar en piscina. Como nadador de distancia pensé que podía irme bien en este deporte. Quise saber cuán lejos podía llegar. Allí, no me fue mal porque obtuve el cuarto lugar en los Juegos Panamericanos del año pasado. Este año dejé a un lado las aguas abiertas para concentrarme en las competencias de piscina en 1.500 metros, en las que tengo más experiencia.
Estoy un poco ansioso porque que comiencen los Juegos Olímpicos
¿Cómo te preparas para los juegos Olímpicos de Beijing 2008?
- En verdad falta muy poco para el comienzo de las Olimpíadas. Estoy un poco ansioso porque comiencen los juegos. Recientemente estuve en las competencias de Santa Clara y Charlotte (Estados Unidos) como preparación, sin intentar buscar marcas. En estas últimas, conseguí dos segundos lugares. Me he sentido bien físicamente. Los entrenamientos han hecho que esté nadando de la manera que necesito hacerlo, para obtener buenos resultados. Tengo una actitud positiva y me encuentro afinando los últimos detalles.
¿Te encomiendas a Dios o algún santo o una creencia religiosa en específico cuando vas a competir?
- No tengo nada en específico. Cada persona tiene no sólo creencias religiosas, sino también sus propias costumbres que le han funcionado y que le han proporcionado buena suerte. Por mi parte, lo que trato es de vaciar mi mente de cualquier tipo de pensamientos que no tengan relación con la próxima prueba y de concentrarme al máximo. Evito pensar en cualquier cosa que me vaya a desviar de lo relacionado con la competencia.
Posibilidades de medalla con rivales de altura
Háblanos de los rivales que tendrás en los Juegos Olímpicos. ¿Ya te has enfrentado a alguno de ellos?
- Sí. Los rivales más fuertes en 1.500 mts son gente de bastante trayectoria, como el australiano Grant Hackett, quien tiene el record mundial. Pero también están los estadounidenses, contra quienes he competido aquí, serán cartas fuertes, sin dejar de tomar en cuenta los europeos. Creo que la competencia va a ser tan dura que quizás no haya tenido tiempo de fijarme en alguien en específico. Simplemente, saldré a dar la pelea, ya que habrá mucha gente que estará pendiente, no sólo de estar en la final, sino de obtener medallas, lo cual hará que no pueda descuidarme de los rivales.
¿Cuál crees que es el estado físico del equipo venezolano de natación?
- Estamos llevando un grupo que se ve bastante bien. Hay gente joven con mucha experiencia y un potencial inmenso. Creo que ese grupo es muy bueno y dará buenos resultados.
Lo que toda Venezuela se pregunta: ¿Hay posibilidad cierta de medalla?
- De mi parte, lo más importante es estar en esa final. Para mi será una prueba bastante dura ya que para entrar en la misma se necesita estar dentro de los ocho mejores tiempos, y en la actualidad hay más de ese número de personas que tiene buenas posibilidades. Espero ser uno de ellos. Será una pelea dura. En principio estaré concentrado en estar en esa final olímpica.
¿Crees que Venezuela pueda convertirse en una nación deportivamente desarrollada?
- Eso espero. Soy muy optimista. Creo que estamos en buen camino y que el deporte venezolano, en general, ha crecido bastante. Ya se han comenzado a ver los resultados que nos muestran que tenemos una buena capacidad. La selección olímpica venezolana es muy fuerte y no sólo estará allá para participar, sino para dar la batalla con los demás países, en este esfuerzo por ir creciendo cada vez más. No me cabe la menor duda de que tenemos más posibilidades de conseguir mejores posiciones de las que llegamos a alcanzar en el pasado.
(*) cibarra@minci.gob.ve
Carlos Ibarra