28 de marzo de 2008
Urge un periodismo libre por la vía de la liberación de los pueblos
Estamos viviendo la etapa más aguda del terrorismo mediático
El presidente de honor de la Federación Latinoamericana de Periodistas, Ernesto Vera, especialista cubano que participa en el Encuentro Latinoamericano contra el Terrorismo Mediático, nos plantea interesantes reflexiones sobre la libertad de prensa, el uso de los medios y de cómo los pueblos que luchan por una comunicación alternativa, están pasando de la defensiva a la ofensiva
Por: Dexy García (*)
¿Cómo ha concebido el comportamiento de los medios de comunicación a lo largo de su trayectoria?
Mi vida toda la he dedicado a combatir la tendencia terrorista de los grandes medios y de las transnacionales, es decir, del imperialismo norteamericano. La lucha la he realizado en distintas etapas y en diferentes frentes; desde la prensa clandestina, que tuvo una gran importancia en la conciencia revolucionaria del pueblo cubano, hasta en la formación del Frente de Periodistas de Cuba y la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap), donde he estado gran parte de mi vida.
Los grandes medios no han cambiado en mucho su actuación, ellos siempre han controlado el principio de la libertad de prensa, cosa que ha sido nefasta. La libertad de prensa, su principio dominante, la compran con sus grandes negocios. Ellos no conciben la libertad de prensa y expresión como un derecho individual, porque el que tiene dinero y grandes empresas periodísticas hace uso monopólico de ese derecho.
¿Cómo se organizan los medios para mentir respecto a un tema?
El fenómeno del terrorismo de los medios ha existido desde siempre, de alguna manera han logrado engañar, pero hay una historia que comienza en 1914 cuando se creó el primer aparato estatal orientado a moldear la mente de la población, y posteriormente en Estados Unidos se creó el Comité de Información Pública en 1916, que siguió los pasos de aquel ministerio inglés, y esa fue la manera como se fue obteniendo una forma organizada de mentir.
¿Cuál debe ser la estrategia común para darle un “stop” a la mentira?
Estamos necesitados de organización. Y a mi me parece que este Encuentro en Caracas, puede ser el comienzo de una etapa que nos lleve a pasar de la defensiva a la ofensiva, para defender la libertad de prensa de manera consecuente.
Hay un proceso de integración que es una realidad, como es el Alba. Este es precisamente el sueño de los que fundaron la Felap, y tiene el Alba el mismo objetivo y el mismo origen.
Estamos concientes que los problemas de la información no se van a resolver por la vía del periodismo o de los periodistas, sino por la vía de la liberación de los pueblos. Periodismo libre para patrias libres, siempre fue nuestro slogan y ahora, muchos países empiezan a hacerlo, a pesar de las presiones.
Estos medios pueden ser echados abajo por los pueblos, en la medida en que la realidad social los haga reflexionar más, y que la prensa alternativa vaya jugando un papel más activo. Me parece que eso se está dando, porque no hay ninguna otra explicación para que en casi todas las elecciones presidenciales que se han hecho en América Latina, los resultados sean desfavorables al engaño y a la mentira.
¿Cómo funciona el terrorismo mediático?
Tiene muchas maneras de actuar, y en los últimos tiempos lo ha hecho de manera descarada, a veces promueve guerras y otras cumple una faceta de intimidación. Es decir, como la política de Estados Unidos es: “me obedeces por las buenas o por las malas”, entonces se apoya en los medios divulgando torturas, para de alguna manera decir: “mira lo que te puede pasar si te opones".
Si vemos el fenómeno en su desarrollo histórico, nos damos cuenta que estamos viviendo en una etapa que es la más aguda en la historia del terrorismo de Estado y mediático y eso se debe al grado de deterioro y a la perdida de prestigió de las empresas de comunicación. Y porque su mensaje tiene menos apoyo en los destinatarios.
¿Cómo ha sido la actuación de la SIP frente a su lucha?
Ha sido la secuestradora de la libertad de prensa desde hace 58 años, y se ha atribuido el derecho de juzgar donde hay y no hay libertad de prensa. Sin embargo, esa misma SIP no les da oportunidad a sus periodistas para que se expresen.
Los medios de difusión que acoge la SIP, son empresas que hablan en nombre del periodismo y de los periodistas, de donde se deriva su concepto de libertad de prensa, olvidando que éste, además de ser un derecho individual, es colectivo y social. El terror lo realizan contra sus propios redactores, que no pueden decir lo que quieren sino lo que quieren los dueños, y si no hacen eso se mueren de hambre física o de hambre moral.
(*) dgarcia@minci.gob.ve
MinCI